Cerca de un millón y medio de personas en la región Piura se encuentran vulnerables ante la temporada de lluvias 2026-2027, como consecuencia del Fenómeno El Niño Costero, según el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED).
Un escenario de peligro similar a lo ocurrido en el 2017, cuando en marzo de ese año ocurrieron lluvias extraordinarias y desbordes de ríos que afectaron a la ciudad de Piura y zonas como Castilla, Catacaos, Cura Mori, Chulucanas, entre otras, tal como lo recuerda Magaly Valdiviezo, cuya familia perdió sus pertenencias cuando el río creció y se salió de su cauce. La gente, prácticamente, estaba sumergida en las aguas al punto de que había que usar llantas o balsas improvisadas para desplazarse por las calles."Mi casa fue la primera que fue inundada. En esta zona, el nivel de agua llegó a los 2.30 metros. No se pudo salvar nada, lo perdimos todo. El río no está descolmatado. Ahora estamos más vulnerables con la destrucción de las pistas y veredas. Nos va a afectar a todos",. recuerda Valdiviezo a RPP.
Según pronósticos del Servicio Nacional de Metereología e Hidrografía (Senamhi), las lluvias extraordinarias y que empiecen a generar las primeras afectaciones, pueden empezar desde octubre de este año. Y a medida que pasen los meses, los impactos serían mayores.
Luis Castillo Torrealva, vocero de la Contraloría General de la República, señaló que en Piura se debe priorizar la descolmatación y limpieza de 74 puntos críticos en ríos y quebradas. A nivel nacional, la cifra asciende a 2 mil 016 tramos a intervenir. Además, Torrealva aseguró que los gobiernos locales cuentan con la partida presupuestal destinada a la reducción de vulnerabilidad y atención de emergencias por desastres.
"Los gobiernos locales y regionales tienen las posibilidades de hacer actividades (de prevención). También se destinó alrededor del 20 % del presupuesto del Foncomun (Fondo de Compensación Municipal) y de fondos regionales para realizar estas actividades correspondientes. Este es el momento, a partir de noviembre y diciembre comienzan las primeras lluvias que podrían retrasar el trabajo", indicó Castillo Torrealva.
Cuando se habla del impacto del Fenómeno de El Niño Costero, que en términos sencillos es el aumento, de forma anómala, de la temperatura superficial del mar en la zona centro y norte del país, Piura recuerda que en 2017, ese evento dejó 18 fallecidos, 91 mil damnificados y 310 mil afectados, según cifras del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (Coer) Piura.
Sin contar que en 2023, 1998 y 1983, la región también fue afectada y en ocasiones, devastada, también por fenómenos El Niño. Eduardo Arbulú, exjefe del Coer Piuram señaló que en tres meses se pueden reforzar las defensas ribereñas, limpiar drenes e implementar los almacenes de ayuda ubicados cerca a las zonas vulnerables.
"Tenemos que recomendar a las municipalidades tener listos los sistemas de evacuación de aguas pluviales (o Sares, Sistemas Alternativos de Recolección y Evacuación de Aguas de Lluvia), motobombas y preparar sus brigadas para que evaluen los daños que se produzcan. Los rescatistas coordinan con el Ejército Peruano, la Policía Nacional y Bomberos para enfrentar el problema", afirmó Arbulú.
En el contexto de un Fenómeno El Niño Costero, en Piura puede llover en un solo día más del 300% de lo que llovería en todo el año, según estudios de Senamhi y Cenepred (Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres). Esto no solo afecta a la población, sino a los sembríos. En 2017 se dañaron 27 mil hectáreas, según el Centro de Operaciones de Emergencia Nacio al (COEN). La presidenta electa Keiko Fujimori anunció que evaluará la emisión de decretos de urgencia cuando asuma el gobierno el 28 de julio para implementar medidas inmediatas.
El vocero de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño en el Perú (ENFEN), Luis Vásquez Espinoza, expicó en RPP que actualmente se desarrollan de manera simultánea el Fenómeno El Niño Costero y el Niño Global, ambos con proyecciones de extenderse hasta el verano de 2027.
Si bien, inidcó, existe altas probabilidades de que el fenómeno El Niño global continuará y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA por sus siglas en inglés: National Oceanic and Atmospheric Administration), uno de los departamentos más prestigiosos de climatología del mundo, estima un 81 % de probabilidad de que el evento alcance una intensidad fuerte, aún persiste incertidumbre sobre la magnitud final.
“La NOAA indica que el máximo calentamiento (del Fenómeno El Niño Global) se daría entre octubre, noviembre, diciembre con una probabilidad del 81% de que sea un Niño fuerte. Sin embargo, también deja un margen de incertidumbre sobre si el evento alcanzaría esta magnitud, digamos, muy fuerte. Lo que sí es cierto es que hay un casi 100 % de que se va a dar [El Niño]. Es más, ya estamos sintiendo la condición de El Niño desde este mes (julio)”, indicó.
Asimismo, señaló que el ENFEN coordina con entidades como CENEPRED e INDECI para facilitar la gestión del riesgo y recordó que El Niño no solo calienta el mar, sino que altera el sistema climático y puede generar lluvias intensas, desbordes de ríos y deslizamientos, aunque también podría favorecer la presencia de especies marinas como atunes, barriletes y otros recursos oceánicos.
“Dentro de los factores positivos que podemos encontrar, si lo asociamos a la pesquería o al impacto que se da en la zona costera, vamos a tener una mayor presencia de recursos oceánicos como atunes, la melva, el barrilete, picudos, también presencia de perico, aunque esta especie está en veda. También, por otro lado, vamos a tener presencia de recursos de aguas ecuatoriales que se desplazan hacia la zona norte y centro del país, como la ayamarka, la samasa, entre otros.
Finalmente, Vásquez Espinoza indicó que la mayor frecuencia de estos eventos podría estar relacionada con el cambio climático, lo que incrementaría sus impactos en el país.
