La Policía Nacional del Perú, a través de la Región Policial La Libertad, reveló una serie de audios que confirman la existencia de amenazas de muerte cruzadas entre delincuentes y la abogada Helenn Giulianna Silva Padilla, de 44 años, quien fue asesinada el pasado 15 de agosto en un restobar de la provincia de Pacasmayo.
Según las primeras indagaciones, el móvil del crimen sería un ajuste de cuentas derivado de la insatisfacción de una organización criminal con los servicios legales prestados por la víctima, a quien le exigían la devolución de una suma de dinero tras no obtener los resultados judiciales esperados.
El material probatorio obtenido por la División de Inteligencia Regional incluye mensajes de voz enviados por WhatsApp, donde se evidencia el tono violento de las comunicaciones previas al ataque.
El general PNP Ricardo Espinoza, jefe de la región policial La Libertad, dijo a RPP que este tipo de incidentes suelen originarse cuando se ofrecen resultados legales a cambio de dinero que finalmente no se materializan, provocando una reacción violenta por parte de los clientes vinculados al hampa.
"Cuando no se cumple esa expectativa, se generan unas disputas. En palabras simples, abogados que trabajan fuera de la ética le ofrecen a organizaciones criminales: 'yo lo saco en libertad a cambio de tanta cantidad de dinero'. No se cumple esa expectativa. La organización criminal reclama la devolución de su dinero, generan su patrón de violencia y eso es el móvil", manifestó el general PNP.
Las investigaciones permitieron identificar a dos sujetos conocidos bajo los alias de “Zorro” y “R”, quienes habrían mantenido las conversaciones amenazantes con Silva Padilla.
Además del registro de audio, las cámaras de videovigilancia captaron a dos delincuentes a bordo de una moto lineal que acudieron a la oficina de la abogada cinco días antes del asesinato; al no encontrarla, procedieron a amedrentar a los trabajadores que se encontraban en el local en ese momento.
"Tenemos abundante material de registro fímicos, audios donde se demuestra este tipo de amenazas permanentes", sostuvo el jefe de la región policial.
La propia víctima utilizaba sus redes sociales para difundir videos grabados en los exteriores del penal El Milagro, en Trujillo, donde hacía público que su cartera de clientes incluía a personas bajo investigación por delitos de alta peligrosidad, tales como extorsión y robo agravado.
Actualmente, las pesquisas continúan bajo la dirección de una unidad especializada que tiene como objetivo principal localizar y capturar a todos los implicados en este homicidio.
